
Vasectomía – ¿o quizás una píldora anticonceptiva para el hombre?
La vasectomía y la píldora masculina
Vasectomía – ¿aparecerá una alternativa a esta anticoncepción masculina quirúrgica?
Desde hace años se trabaja sin éxito en la anticoncepción hormonal masculina. Los trabajos más prometedores son los que combinan progestágenos con andrógenos (testosterona). La eficacia de estos preparados no es tan alta como en el caso de la anticoncepción hormonal femenina. Es más, los efectos adversos aparecen con mucha mayor frecuencia y son más peligrosos.
Hasta hace poco, los hombres, aparte del preservativo, no tenían posibilidad de aliviar a sus parejas en este terreno. Solo la vasectomía sin bisturí como método microinvasivo e indoloro les permitió echarse sobre los hombros este caballeroso deber. La vasectomía es un método reversible. El hombre que se ha sometido a una vasectomía puede tener hijos en el futuro. Basta con realizar la operación de reconexión de los conductos deferentes separados – vasectomy reversal – una operación microquirúrgica que hoy en día tiene un porcentaje de éxito muy alto, o someterse al procedimiento de fecundación in vitro, en el que, tras la vasectomía, los espermatozoides se extraen directamente de los testículos.
Actualmente también se trabaja en otras formas farmacológicas de anticoncepción masculina – sin embargo, ninguna de ellas se ha acercado siquiera al uso de hormonas, y mucho menos a la vasectomía.
La evaluación de la propia vasectomía se ve dificultada por el hecho de que actualmente muchos centros que realizan la vasectomía aplican variantes completamente distintas de este método. Se utiliza el corte o la extirpación de un fragmento del conducto deferente, el cierre mediante la ligadura (compresión) del conducto deferente con ligaduras desde fuera, o el cierre del conducto deferente con un clip de titanio. Es más, algunos centros exteriorizan un extremo fuera de la vaina del cordón espermático. En unos centros se exterioriza el extremo testicular y en otros el extremo que conduce a la próstata y al pene. El pequeño orificio de la vaina también se cierra de formas distintas, a veces con hilo, a veces con un clip de titanio. Otra variante es la termocoagulación o electrocoagulación del conducto deferente. A veces, sin cortar en absoluto el conducto deferente, se lo calienta desde fuera en un tramo de varios centímetros, lo que provoca su contracción y obstrucción. Cuando se mezclan todas estas variables, salen varias decenas de variantes de la vasectomía sin bisturí.
La Asociación Americana de Urología busca unificar en todo el mundo la forma de realizar la vasectomía sin bisturí.
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